Archivo de 14/08/2006

Malinska – Gravilla frente al Adriático

La gravilla, comparada con la arena, no provoca el «efecto croqueta», es decir, acabar rebozado y doradito como una gamba. Sin embargo, hace falta una toalla bien gruesa para tumbarse en ella, así como una chanclas horteras incluso para meterse en el agua.